el Fujishock

November 16, 2005

Qué pensó Fujimori al ir a Chile?

Lo que quiso Fujimori al ir a Chile fue un intento de conseguir un momento único de tensión política, una especie de bravuconería, desafío, para mostrar, nuevamente, que a pesar de las diferentes acusaciones que existen en su contra, podría valerse de debilidades legales para permanecer un tiempo en el país vecino, y así fortalecer su posición como posible candidato para estas elecciones. Y, de no ser así, siempre quedarían las elecciones del 2011, las cuales podría esperar tranquilamente desde Chile, miles de kilómetros más cerca.

Por qué Chile? Porque para que un pedido de extradición sea cumplida, existen otros requisitos. En la mayoría de países solo se evalúa si el pedido de extradición proviene de una autoridad judicial competente, si existe concordancia del delito en la legislación nacional y si no hay persecución política.

La situación es diferente en Chile. Allí, junto a los requisitos antes mencionados también se evalúa la validez de las pruebas y si estas demuestran la comisión del delito imputado, antes de aceptar una extradición.

Existen casos anteriores de peruanos, quienes viven actualmente en Chile, luego de que éste denegara el pedido de extradición, como: Daniel Borobio, Eduardo Calmell del Solar, José Francisco y José Enrique Crousillat. Por falta de pruebas, éstos viven libremente en Santiago. Y en cuanto al caso Crousillat, la justicia Chilena, ante el pedido de extradición, prefirió devolverlos a Argentina, antes que mandarlos a Perú.

Con dichos antecedentes, es obvio que el regreso de Fujimori, anunciado ya con mucho tiempo de anticipación, tomara como punto intermedio Chile, para observar cómo reaccionaba el mundo ante tremenda osadía, además de fortalecer su presencia, cosa que ha conseguido, pues casi todos están pendientes de los sucesos en Santiago, dándole más importancia a otros temas. Y no es coincidencia tampoco que llegara justo cuando las relaciones entre ambos países se encuentran delicadas, debido a las doscientas millas.

Sin embargo, al parecer no contó con la rápida actuación del Poder Judicial chileno, el cual, pasadas unas cuantas horas desde su arribo, lo capturó. Y colegas suyos han admitido que definitivamente, estar preso en este momento no se encontraba dentro de sus planes.

Que puede hacer ahora?
Esperar y ver que sucede. Como se mencionó anteriormente, el Perú debe mostrar pruebas fehacientes de los cargos que pesan sobre Fujimori, pues de lo contrario, dicho pedido de extradición sería denegado, y Fujimori saldría en libertad.

Un cuadernillo enviado a Japón, sobre los casos de La Cantuta y Barrios Altos (quizás los casos más importantes), mostraba varias deficiencias probatorias. La ascusación se basa en la Tesis de dominio de hecho, en la cual se considera al ex presidente como el que dio la orden para cometer los asesinatos. La prueba más fuerte es, obviamente, que se conoce de antemano el control que Fujimori ejercía sobre el SIN. Sin embargo, según expertos, ésta prueba podría resultar insuficiente frente a un juez, de demostrarse que el grupo Colina (supuesto autor de estos actos), estuviera bajo el mando del ejército, en vez del SIN.

En cuanto a testimonios incriminatorios contra Fujimori sobre estos casos, existen dos videos, uno de los cuales pertenece a Bari Hermoza. Sin embargo, existen incongruencias en dicho testimonio, lo cual podría restar credibilidad de ser presentado como prueba. Es decir, si bien existen pruebas de que los delitos fueron cometidos por el grupo Colina, que Fujimori emitió una carta de felicitación a integrantes de éste grupo, y que Fujimori dirigió el cambio de leyes para manipular casi directamente al SIN, no existen pruebas concretas sobre lo que se le acusa, que es ser el co-autor de los hechos ocurridos en Barrios Altos y la Cantuta.

En resumen, no existen pruebas suficientes como para armar un caso cerrado, y lo recolectado durante estos años por el Poder Judicial, podría resultar insuficiente para que se lleve a cabo el pedido de extradición en Chile.

Por otro lado, existen 21 cargos más que pesan sobre Fujimori, y dependerá del Poder Judicial peruano, demostrar la culpabilidad del ex presidente ante los delitos de los que se le acusa, en los dos meses de plazo dados. El reciente rechazo de un recurso de amparo podría ser un indicio de que dicha extradición se lleve a cabo.

Que pasa si sale libre?
Debido a su cercanía, el fujimorismo ha tenido una especie de “despertar”; es decir, se ha reactivado la actividad de este grupo, y ha crecido en fuerza. De no presentarse pruebas suficientes para su extradición, y quedar en libertad, Fujimori podría quedar libre para hacer lo que quiera.

Sin embargo, no creo que se lance a la presidencia para el 2006. Primero, porque aún si lograra evadir la extradición, los cargos pendientes en este país aún podrían ser imputados en su contra, enviándolo nuevamente a la cárcel. Segundo, porque al parecer, dicho proceso podría tardar más de lo esperado, y no llegaría a dichas elecciones. Tercero, porque el Jurado Nacional de Elecciones se ha mostrado, hasta el momento, negativo frente a la posible candidatura de Fujimori.

Lo más probable, de salir en libertad, es que permanezca, como los otros peruanos mencionados anteriormente, en Chile, afianzando su candidatura para las próximas elecciones, pues, como se puede apreciar en los enfrentamientos que ha habido frente a la embajada chilena en Perú, Fujimori aún cuenta con varios seguidores.

Que pasa si lo encierran?
De ser extraditado, juzgado en Perú y encarcelado, las posibilidades de Fujimori dependerían del número de cargos y, por ende, del número de años que tendría que permanecer preso. Tomando el caso de que todos los cargos fueran mostrados como válidos, Fujimori, quien cuenta con 67 años, pasaría el resto de sus días en prisión.

Si se diera el caso de que la condena fuera de, por ejemplo 5 años, Fujimori podría aprovechar el tiempo en prisión para hacer lo mismo que si quedara libre, es decir, afianzar su posición como posible candidato, o quizás tratar de demostrar su inocencia a toda costa. Este caso, sin embargo, resulta improbable.

Sin embargo, de quedar preso, lo más probable es que la figura de Fujimori, como político, tomando en cuenta su edad, se desvanezca por completo.

Que pasa con la Opinión Pública?
Es sabido que varios de los simpatizantes de Lourdes Flores (candidata con la mayor cantidad de votos, según encuestas) son o fueron alguna vez, simpatizantes también de Fujimori. A pesar de no haber recientes encuestas sobre el tema, la nueva cercanía del ex – presidente ha remecido el ambiente electoral. Muchos candidatos se han presentado estos días, tratando de acaparar votos frente a estos sucesos. Si Fujimori se encontrara habilitado de participar en las elecciones actuales, podría resultar un fuerte candidato electoral.

La opinión pública, en este caso, se ha mostrado dividida entre los que lo apoyan, y los que exigen su captura y su detención. La opinión pública, sin embargo, nada puede hacer para decidir el futuro del ex presidente, pues ahora se encuentra en manos del Poder Judicial de ambos países.

La opinión pública predominante en el ambiente nacional, es de apoyo a su extradición y detención, como se ha podido apreciar en los medios de comunicación. Protestantes estuvieron varios días, exigiendo ante la embajada chilena, que se haga justicia.

Sin embargo, como se mencionó anteriormente, la repentina cercanía de Fujimori ha reactivado a antiguos seguidores, quienes también se han manifestado a su favor. Por lo tanto, no resultaría sorprendente que, para el 2011, de quedar libre, Fujimori se mostrara como un fuerte candidato.